Acerca de la Inteligencia Artificial Generativa
Por Juan Luis Marturet, abogado, Consejero Regional para America Latina y el Caribe de IFPI (www.ifpi.org)
Antecedentes. Un panorama desafiante. En febrero de 2026, la Plataforma de Inteligencia Artificial generativa SUNO reporto que su modelo de generación de canciones había sido usado por unos 100 millones de personas para producir unos 7 millones de canciones cada día. Esta misma plataforma reporto que ya cuenta con más de 2 millones de suscriptores pagantes, número que suena muy relevante tomando en cuenta que esta empresa fue fundada en 2023 y nunca tuvo que negociar licencias previas por el uso de contenido musical para el entrenamiento de su modelo. Por otra parte, la principal competidora de SUNO, la empresa UDIO, opera un servicio generativo de música que cuenta con unos 600 mil usuarios registrados. De acuerdo con informaciones periodísticas, los usuarios de UDIO han generado “10 canciones por segundo” lo que equivale a unas 864.000 canciones por día. No son cifras menores.
Estos datos ponen de relieve una nueva realidad impuesta por la Inteligencia Artificial generativa. Se trata de la producción masiva de contenido musical que algunos vaticinan va a superar muy pronto en número al total de canciones disponibles en las plataformas musicales de streaming, producidas por artistas humanos.
Estamos en presencia de una verdadera avalancha de contenido musical generado por medios automatizados, con escasa o nula intervención humana, que está inundando el mercado de música digital y, en muchos casos, sirviendo como instrumento para que las actividades ilícitas de manipulación del streaming alcancen su objetivo de desviar regalías hacia estas producciones, restando valor económico en la distribución de ingresos a las canciones de los autores, artistas y productores que han compuesto, interpretado y producido la música “humana”. Por estas razones, aun aceptando que la música generada por inteligencia artificial es una realidad innegable, la industria de la música está haciendo un llamado a los gobiernos, autoridades y plataformas de distribución de música para que analicen este grave problema y actúen en consecuencia.
Por otra parte, desde el punto de vista de los consumidores de música, es también necesario que los gobiernos de la región evalúen la importancia de un adecuado régimen de etiquetado digital del contenido generado por inteligencia artificial. Además de la problemática antes expuesta sobre la defraudación del streaming, los usuarios de plataformas de música y videos musicales no pueden distinguir en la mayoría de los casos cuándo están interactuando con un contenido generado por humanos o con uno “sintético” y esto ocurre también cuando se trata de las falsificaciones ultra realistas generadas sin autorización de los artistas, llamadas en inglés “Deep Fakes”. Estas últimas lesionan no solo intereses económicos y derechos de propiedad intelectual sino también atributos personales de los artistas, como sus voces, imágenes y rasgos únicos de su personalidad.
El futuro sostenible del nuevo sector de la inteligencia artificial descansará no solo en su enorme potencial para la humanidad en general, pero también en el respeto a los derechos de autor y conexos que protegen los contenidos indispensables para el adecuado entrenamiento y operación de los modelos generativos. Es por esta razón que las compañías miembros de IFPI están activamente procurando la negociación y suscripción de acuerdos voluntarios de licencia en los cuales se preserve el justo valor de la música para los desarrolladores de modelos y sistema de IA y con respeto para los derechos de los artistas.
Los acuerdos voluntarios de licencia tienen la doble virtud de, por una parte, dar paso al surgimiento de un mercado legítimo de uso de contenidos protegidos por parte de los desarrolladores de IA y, por la otra, contribuir a la ratificación de la absoluta validez y vigencia del régimen internacional del derecho de autor para atender a los retos que plantea el nuevo estado de cosas.
La Coalición Justicia. Apercibidos de la situación anteriormente descrita, en agosto de 2025, numerosas organizaciones civiles de America Latina, incluyendo IFPI LATIN AMERICA, fundaron una alianza regional con la finalidad de unificar esfuerzos y llevar un mensaje del sector creativo y cultural a los gobiernos y legisladores de toda la región. Es necesario que el advenimiento de la Inteligencia Artificial como tecnología de impacto transversal a todos los niveles de la sociedad, no conlleve el sacrificio de la creatividad humana ni la cultura de los países. La Coalición Justicia, que cuenta en la Argentina con distinguidos miembros como CAPIF y ASIAR, ha logrado reunir 44 organizaciones civiles de los sectores de producción musical, artistas y músicos, locutores de radio, editores de libros, medios de comunicación tradicionales, sociedades de gestión colectiva, entre otros. De igual manera un número significativo de artistas de 15 países de la región han manifestado su apoyo a la Coalición con mensajes personales (están disponibles en www.iajusticia.com) Esta comunidad de organizaciones e individuos está dirigiendo comunicaciones y desarrollando eventos académicos para llamar la atención de quienes van a preparar las regulaciones sobre inteligencia artificial en el futuro cercano. No pueden los hacedores de políticas públicas excluir de la mesa a quienes están aportando el insumo más importante para el funcionamiento de los modelos de IA. Creemos en una inteligencia artificial al servicio de lo humano y de lo justo.